Las artes escénicas: una herramienta clave para desarrollar las habilidades blandas.
William Shakespeare: «El mundo entero es un escenario y todos los hombres y mujeres meramente actores, con sus salidas y sus entradas,
y un mismo hombre, durante su vida, interpreta muchos papeles.»
Desarrollar las habilidades blandas o transversales (como las comunicativas, el trabajo en equipo y la inteligencia emocional) es esencial en cualquier entorno profesional y personal. Y aunque existen múltiples enfoques para trabajarlas, pocos resultan tan efectivos como el teatro.
¿Por qué? El aprendizaje basado en el teatro permite aplicar de manera práctica y vivencial, recibir retroalimentación inmediata y experimentar situaciones reales en un entorno seguro.
Por tanto las prácticas escénicas pueden ser una herramienta poderosa para el aprendizaje y para el desarrollo de estas habilidades.
A través de las artes escénicas se fomenta la expresión artística y se desarrollan competencias fundamentales para la interacción con los demás como:
De ahí que cada vez más organizaciones incorporan el teatro en sus programas de formación al reconocer su impacto en el desarrollo personal y profesional. A través de experiencias y herramientas útiles para las situaciones del día a día.
Ciertamente las habilidades interpersonales cobran cada vez más relevancia, incorporar el teatro a la formación se convierte en una apuesta con resultados tangibles y duraderos. Las personas que desarrollan estas destrezas contribuyen a crear entornos laborales más armónicos, al transmitir optimismo, motivación y una comunicación empática y efectiva. Todo ello favorece el bienestar del equipo e impulsa la productividad y mejora de los resultados de las organizaciones.
Asimismo muchos estudios respaldan esta idea. Por ejemplo, Kunnath y Sahoo, B. (2021) en su artículo «Beneficios del comportamiento organizacional positivo: una revisión de la relación entre la inteligencia emocional, la satisfacción laboral y el desempeño organizacional». En él destacaban entre los efectos positivos de la inteligencia emocional en el trabajo; un mayor compromiso organizacional, menos estrés laboral y mayor satisfacción.
En B-stage conocemos el poder del teatro para desarrollar estas habilidades fundamentales, transformar la comunicación y el aprendizaje. ¿Te atreves a subir a escena?
